
Cuando sola me encontraba, quiso Diós que te cruzaras en mi camino.
Yo estaba confundida, no sabía lo que quería.
Tenía muchas heridas en el corazón y no encontraba dirección;
pero llegaste tú, una noche inesperada. Cuando te vi tu figura me sorprendió;
cuando te miré tus ojos, me hipnotizaron; cuando te traté, tus palabras me ilusionaron;
cuando me abrazaste tus brazos me acobijaron; cuando me acariciaste,
tus caricias me enamoraron. No quería ilusionarme,
dejaba que el tiempo pasara para ver lo que el destino me deparaba.
Hoy me doy cuenta de que estoy enamorada..
No hay comentarios:
Publicar un comentario